• Vecinos de siete bloques de La Granja festejaron ayer la puesta en funcionamiento de unos ascensores que mejorarán la accesibilidad a sus viviendas y su calidad de vida

Para muchos vecinos de la barriada de La Granja ha sido el mejor regalo de Reyes: ayer entraron en funcionamiento en siete bloques de esta barriada los ascensores que mejorarán no sólo la accesibilidad a sus viviendas sino también su calidad de vida, ya que en el caso de algunos vecinos las escaleras se habían convertido en un obstáculo insalvable en su día a día. En concreto, los ascensores que se inauguraron ayer fueron los de la plaza de Grazalema números 6, 8, 9, 14 y 16; plaza de Ubrique, 16; y plaza de Ronda, 4 y la próxima semana se inaugurarán los de plaza de Algar, 6, plaza de Benamahoma, 3 y plaza de El Gastor, 3.

La empresa Praysa ha sido la encargada de la instalación de los ascensores y de la tramitación de las ayudas que concede la Junta de Andalucía, a través del Programa de Rehabilitación Edificatoria, una línea de trabajo que permite acometer la mejora y rehabilitación de las zonas comunes de edificios, como en este caso son los ascensores. El gerente de Praysa, Francisco Vázquez, fue el encargado del encendido de los ascensores, que la empresa describe, como “eficientemente energéticos”.

En el bloque 4 de la plaza de Ronda había ayer tres personas especialmente exultantes con su nuevo ascensor. Por un lado, el matrimonio del 4º B formado por Manolo Hurtado, de 74 años de edad, con serios problemas respiratorios y diagnosticado con leucemia sin llegar a realizarle el trasplante de médula por la dificultad respiratoria, y María Baños, de 72 años, con artrosis en las dos rodillas, que le imposibilitaba subir y bajar escaleras por sus continuas infiltraciones. Esta pareja se vio en la necesidad de abandonar su vivienda e instalarse en la de unos parientes antes de comenzar las obras, el pasado 10 de junio, y ayer, por fin, pudieron volver a su vivienda de los últimos 45 años ya con el ascensor instalado. “Este es el mejor regalo de Reyes posible”, comentó María Baños.

Por otro lado, María Jesús Torres, de 57 años, llevaba atrapada en su piso del 1º D desde hacía cinco años debido a un accidente de tráfico que le dejó dañada la espalda. Ayer por la mañana, sus ojos ponían de relieve la ilusión de un niño. “Solo podía bajar escaleras con la ayuda de algún vecino. Para mí, el ascensor es vida. Por fin, podré salir a la calle asiduamente con mi andador. Es una enorme alegría”, señaló.

El gerente de Praysa indicó que “ver la sonrisa en las caras de los vecinos y recibir esa mirada de agradecimiento de personas con distintas dolencias que recuperan la ilusión gracias al ascensor hace que todo el esfuerzo merezca la pena”. En total, Praysa ha gestionado subvenciones de más de 40 ascensores en la Granja en los últimos dos años, pero todavía quedan más de 30 bloques sin elevador.

La Consejería de Fomento y Vivienda de la Junta de Andalucía ha destinado 613.436 euros para la instalación de 17 ascensores en Jerez a través del Programa de Rehabilitación Edificatoria. De esos 17, un total de 10 los ha gestionado Praysa. Estas cifras reflejan que en Jerez se han aprobado el 25% de los proyectos de toda la provincia, lo que va a beneficiar a 352 familias de la ciudad.

Cabe recordar que, según indicaron desde la empresa, La Granja es la barriada que aglutina la mayoría de los expedientes en la convocatoria de 2016 con 15 del total de 18 aprobados. Agregaron también que el ascensor que monta Praysa a los vecinos “es un modelo de desarrollo sostenible y eficiencia energética, ya que sólo consume 500 vatios, lo que supone un ahorro de 1.000 euros anuales en la factura de la luz”.

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